EL EVANGELIO
DEL
APÓSTOL JUDAS DE KARIOT


En

"El Vuelo de La Serpiente Emplumada"
y en otras Sagradas Escrituras

 

 
 
 

 

 

 

 

 

"Rabí, rabí de mi corazón. He aquí que veo llegar la noche
y cómo habré de perderme en las tinieblas para que el hombre sea salvo. Pasa de mí esta copa si así es tu voluntad y la de nuestro Padre que está en los cielos y ayúdame a sobre llevar la agonía que me espera." Mis palabras se ahogaron en la desesperación que sentía. Y al elevar nuevamente mis ojos hacia él, le vi llorando en silencio pero con amargura. Pues en su corazón había más dolor que en el mío Al cabo de un instante, en la soledad de la noche, sus palabras brotaron como un murmullo cuyo consuelo anidó en mí hasta que se hizo la noche de mi alma y llegaron a ella las tinieblas. Me dijo: "Judas, he aquí que en el nombre del Padre te prometo que en ese momento quitaré el aguijón del dolor en tu inteligencia y únicamente te alumbrará el fuego de tu celo. Para que en virtud de él te sea pasada la copa de agonía que habrás de sentir cuando llegue nuestra hora. Y en lo más recóndito de ti mismo sabrás que ni aun el Padre te juzgará y que mi juicio será juicio y no condena. Pues lo que es menester que hagas lo habrás de hacer por mí y por la vida del hombre".
(V.M. Judas de Kariot, en
"El Vuelo de la Serpiente Emplumada"

 
 
 

 

"Ayuda a esparcir luz sobre Judas, el hombre de Kariot, para que el hombre pueda hacerse el puente con que pasar del camino de Pedro al camino de Juan y ahí entregarse al beso de la Sagrada Princesa Sac-Nicté."
(V.M. Judas de Kariot en
"El Vuelo de la Serpiente Emplumada")