"Y elevando los ojos a mi rabí, así lo dije.
Y ví en su rostro dos lágrimas que brotaron de sus ojos,
y entonces me besó con amor y me dijo:"
"Judas, he aquí que te llamo mi amigo,
mas el mundo difícilmente comprenderá que lo eres en espíritu
y en verdad. Mas la hora ha llegado en que te lave los pies, pues aquello que es menester que cumplas muy pronto, de dos modos
se hace: sabiéndolo todo y por qué, o ignorando el servicio. Y el hombre siempre preferirá ignorar la verdad y verá solamente un aspecto de Dios, y en su extravío
creerá que lo ha conocido del
todo. Mas tú y yo cumpliremos ahora como es menester que se
cumpla toda justicia del Padre. Bienaventurado quien pueda
entender lo que ahora anida en tu corazón, Judas."
(V.M. Judas de Kariot en "El Vuelo de la Serpiente Emplumada")
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